jueves, 11 de enero de 2018

I - Carretera de Andalucía (El Itinerario de Antonino)

Como buen "runner cuñado" que soy, siempre me llama la atención el discurrir caprichoso de los caminos por los que voy castigando este cuerpo mesetario. La zona por la que salgo a correr es normalmente una zona abierta con pocos obstáculos, a excepción de algunas montañas más abruptas y de ríos o árboles, normalmente encinas. El cómo se han ido dibujando el trazado de estas vías suele pasar completamente desapercibido para sus usuarios pero, ¿y si nos paramos a pensar sobre cómo se han ido trazando todos esos caminos a lo largo de la historia?

En mis derroteros campestres tampoco he podido evitar observar que existen multitud de caminos en la naturaleza que no han sido construidos por el hombre y buen ejemplo de ello son los caminos de hormigas, que en esencia cumplen con la satisfacción de una necesidad planetaria: el transporte de personas y mercancías. Gracias a nuestra privilegiada vista en altura de esos mapas dibujados a base de retirar poco a poco pequeños "escombros", quién no se ha quedado turulato con esa disciplina y geometría con la que trabajan tales pequeños insectos de inteligencia gregaria envidiable.

En lo que respecta a medios terrestres, los seres humanos hemos trazado caminos a lo largo de nuestra historia uniendo puntos importantes y para ello salvando obstáculos naturales como cordilleras, ríos, etc. bien sea por el desgaste y uso continuado y colectivo de esos trazados, bien por el empleo de la ingeniería.

La referencia más antigua que se tiene sobre las vías de la península ibérica es el Itinerario de Antonino. Datado aproximadamente en el siglo III (ha llovido), lo único que se conserva de él es una copia del siglo IV. He aquí una representación aproximada del mismo:




Antonino, que tenía más nombres que nuestro Froilán: cuando nació se llamaba Lucio Septimio Basiano, y a los 7 años su padre le cambió el nombre por Marco Aurelio Antonino. Al final, se le acabó llamando "Caracalla", sobrenombre por el que históricamente se le conoce. Podríamos pensar que Caracalla precisaba una especie de Tomtom analógico con el que pegarse a lo guiri un buen viaje por Hispania, pero el motivo de este documento en esencia era determinar las poblaciones y mansiones que debían pagar tributos. Es importante aclarar, que en ese documento sólo aparecían las carreteras del "Estado" y no las "vecinales".

Por si os queréis empachar a ver mapas de calzadas romanas, aquí tenéis un par de páginas muy interesantes (esto daría para miles de posts y da ganas a uno ponerse de buscarlas escarbando en medio del campo):

http://dare.ht.lu.se/
https://omnesviae.org/

Sobre calzadas romanas os recomiendo también este trabajo extraordinario de Isaac Moreno Gallo (del que me declaro fan), analizando las de Castilla y León: http://www.viasromanas.net/index.html

Sin profundizar demasiado en cómo era y evolucionó la organización política de Hispania, y entrando en el asunto que nos ocupa (la carretera de Andalucía), sólo desde que Felipe II tomara la decisión de trasladar la capital a Madrid, la ciudad se convirtió en el "centro" de la península y por geometría centralista en un potencial cruce de caminos.

Por tanto, de tener que optar por una referencia geográfica de aquella época cercana a la actual Madrid, tendríamos que elegir Titulcia, un lugar apasionante porque todavía no se sabe con certeza dónde se encuentra exactamente sus restos aunque de haberlos, es probable que estén debajo de alguna población madrileña (se la rifan entre otras, Móstoles). En cualquier caso, bajo dominio Romano en Hispania, es Toletum (Toledo) la que en Carpetania tuvo un mayor peso político y económico. Y lo que es claramente revelador: una mayor confluencia de vías, a semejanza del proyecto de caminos radiales de Carlos III con origen en Madrid.





No hay comentarios:

Publicar un comentario

III - Carretera de Andalucía (La Plaza Mayor y el Arco de Cofreros)

A pesar de tener ese mismo nombre desde el s. XVII, la Plaza Mayor de Madrid ha sufrido cambios importantes desde entonces, sobre todo por c...